Los inversores están redistribuyendo sus posiciones mientras aumenta el escrutinio sobre las inversiones en inteligencia artificial. La presión sobre los fabricantes de chips contrasta con las compras de bonos del Tesoro, compañías sanitarias y empresas de consumo básico.
Según explican
Isabel Wang y Joseph Adinolfi en MarketWatch, esta rotación permitió que Wall Street recuperara las pérdidas iniciales del jueves y terminara con avances, pese a la debilidad de segmentos vinculados a la IA.
Los bonos suben pese a una inflación más elevada
El rendimiento del Tesoro estadounidense a diez años retrocedió diez puntos básicos, hasta el 5,086%, su mayor caída diaria desde el 1 de agosto de 2025. La rentabilidad a treinta años también bajó casi diez puntos básicos, hasta el 5,427%. Los precios de los bonos aumentan cuando sus rendimientos descienden.
El movimiento se produjo pese a unos precios de producción superiores a lo esperado. Para Mike Thompson, cogestor de Little Harbor Advisors, el temor a una moderación de las inversiones en IA pudo pesar más que la inflación: una menor construcción de infraestructura tecnológica podría debilitar el crecimiento económico.
Thompson añade que el cierre de posiciones bajistas sobre deuda pudo amplificar el repunte. Los datos de la CFTC mostraban apuestas contra los futuros del Tesoro en niveles históricamente extremos.
El software se separa de los fabricantes de chips
La tecnología tampoco se comportó como un bloque uniforme. Mientras el índice de semiconductores PHLX cayó alrededor de un 0,9%, el ETF iShares Expanded Tech-Software, IGV, avanzó un 1,8%.
Brian Mulberry, estratega de Zacks Investment Management, interpreta esta divergencia como una rotación significativa. Las dudas se concentran en si los desarrolladores de IA podrán generar los ingresos necesarios para sostener sus compromisos de inversión y, por extensión, los pedidos de hardware.
Las informaciones sobre la desaceleración del crecimiento de Anthropic han intensificado ese debate, aunque no demuestran por sí solas una contracción del conjunto del mercado.
Sanidad y consumo básico reciben las compras
Los sectores sanitario y de consumo básico figuraron entre los más favorecidos durante el miércoles y el jueves. Sus negocios responden a necesidades relativamente estables, una característica apreciada cuando disminuye la confianza en las expectativas de crecimiento más exigentes.
La fortaleza defensiva ayudó al Dow Jones a ganar aproximadamente un 1,1%, mientras el S&P 500 avanzó un 0,3% y el Nasdaq terminó prácticamente plano tras recuperar sus pérdidas iniciales.
Rotación intensa, sin señales de pánico generalizado
El VIX cerró en 16,46, por debajo de su promedio histórico cercano a veinte. Ese nivel contrasta con la tensión de algunos valores tecnológicos, aunque por sí solo no permite determinar si todas las coberturas mediante opciones están baratas.
La evolución refleja una selección más exigente de riesgos. El dinero encuentra alternativas dentro de la bolsa y en la deuda pública, mientras exige más pruebas de rentabilidad a las inversiones asociadas al auge de la IA.