Ya conocemos el dato del paro de agosto. Nada más y nada menos que
103.000 personas más sin empleo. Ya lo habíamos avisado, después del verano esto se acelera.
Ahora, agosto no es un mes tampoco excesivamente malo para el empleo. ¿Os imagináis lo que va a aumentar el paro en septiembre y en octubre que son meses muchísimo peores, sobre todo el segundo? Cuando se acabe la temporadita de playa vamos a ver hasta que porcentaje nos vamos. Ya tenemos mas de 2,5 millones de parados. Cerraremos el año muy, muy cerca de los 3 millones si no los sobrepasamos. Con este dato de agosto, no descarto que ni septiembre ni octubre bajen de los 150.000 nuevos desempleados cada mes.
Y eso sin contar todos los trucos que han y están usando para disimular, cómo aquello de no contar como parados los que hacen un curso de reinserción laboral.
Y es que la aceleración ha comenzado y ahora ya empieza la caída en picado y nos olvidamos de ir cuesta abajo. El consumo es el máximo exponente de la debacle (comercio -5%, coches -40%, compraventa de pisos -80%, sobran las palabras). Esperemos los datos de turismo a final de verano, ya os aviso,
tampoco serán buenos.
Los tiempos se están cumpliendo como tantísimos han comentado, en muchos sitios se dijo que después del verano empezaría lo duro. Ya estamos ahí. Es la hora de que muchos vuelvan a la realidad.
Ya no tenemos salida fácil, ahora, sólo queda jodernos, aguantar, rezar y esperar. ¿Sabéis lo que os digo? Que
esto cada vez me huele más a la crisis japonesa, que queréis que os diga, ¿tardaremos tanto en recuperarnos? El tiempo lo dirá.
Jaime