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Recordemos como funciona esto de la bolsa:
Su primer día como inversor, en 1924, aprendió de un anciano parisino una lección que no olvidaría: «Esto funciona así» –le dijo el anciano– «todo depende de una cosa: si hay más papel que tontos o más tontos que papel». Esta lección, que le ayudó a saber cómo actuar en momentos de euforia y pánico bursátil, le acompañaría el resto de su vida. Kostolany consiguió ganar bastante con sus inversiones durante el crack del 29, ya que había apostado por la caída de las bolsas. No obstante, se acabaría arrepintiendo de invertir a la baja, tras el suicidio en 1932 del empresario sueco Ivar Kreuger, dueño de la empresa 'Fósforos Kreuger', contra la que había apostado fuertemente. André se sintió en parte responsable de esta muerte, por lo que no volvería a invertir a la baja en su vida. André Kostolany (1906-1999): Vida, estilo inversor y frases célebres