Novavax ha cerrado 2025 con un giro espectacular y resultados que superan con creces las expectativas. Ingresos totales de 1.123 millones de dólares (+65 % interanual), con 147 millones solo en el cuarto trimestre (+67 %), impulsados por las ventas de Nuvaxovid y los hitos del acuerdo con Sanofi. Lo más importante es el paso a beneficios: beneficio neto de 440 millones en el año completo y 18 millones en Q4, frente a pérdidas el año anterior, gracias al fuerte recorte de costes (R&D y SG&A bajaron un 42 % y 53 % respectivamente).
Para 2026 la compañía ha elevado la guidance de revenue ajustada a entre 230 y 270 millones de dólares (desde los 185-205 millones anteriores), apoyada en el licensing del adyuvante Matrix-M (nuevo acuerdo con Pfizer en enero y milestones de Sanofi). El balance se ha reforzado notablemente con 857 millones de caja y cuentas por cobrar a cierre de año, una nueva línea de crédito de 330 millones y la refinanciación de deuda convertible que alarga vencimientos hasta 2031.
La acción cotiza actualmente en torno a los 8,00-8,40 dólares (capitalización aproximada de 1.300 millones), con una valoración que sigue siendo muy baja en múltiplos para una biotech que ya es rentable, genera caja y tiene visibilidad de ingresos recurrentes por royalties y milestones. El foco se ha desplazado claramente hacia el modelo de plataforma de adyuvante, mucho menos dependiente de la volatilidad de las ventas directas de vacunas.
Aunque los riesgos regulatorios, la demanda estacional de vacunas y la competencia siguen presentes, Novavax ha pasado de ser una historia de pérdidas crónicas a una compañía rentable con guidance al alza y catalizadores claros en partnerships. A estos niveles mantiene atractivo para inversores que buscan small-cap biotech con ejecución sólida y descuento en valoración.