

La dirección del grupo no está reaccionando de forma ágil ni contundente. Quizá por las implicaciones sentimentales y políticas que conlleva la desmembración y/o amputación de las marcas desahuciadas. O quizá porque la dirección no está siendo suficientemente competente a la hora de tomar decisiones valientes y coger al toro por los cuernos (y nunca mejor dicho).

Como dijo Mary Ellen Synon ya en este artículo del Daily Mail hace meses y que os recomiendo leer entero con atención:
"In the days before the euro, when Italy had the lire and Greece had the drachma and so on (PIIGS), a country in such trouble could devalue its currency to help increase its exports and take pressure off its jobs. Escape from the euro would also allow a country to regain control over its own monetary policy."

Si pensamos en la supervivencia de la UE como proyecto político y económico, es decir si pensamos en clave de holding o grupo empresarial sostenible y competente, la amputación de las marcas PIIGS es ineludible. Y la restructuración profunda que necesitan estas empresas deahuciadas sólo es viable sin la presión de pertenecer a un holding que les exige unos estandards inasumibles hoy por hoy.
