Los conceptos Soft Close y Hard Close son todavía poco conocidos entre muchos inversores, aunque cada vez más fondos recurren a ellos para proteger la rentabilidad y la eficiencia de su gestión. En este artículo repasamos su definición, las diferencias entre ambos, cómo afectan a los partícipes y algunos casos recientes de aplicación.
¿Qué es un Soft Close y Hard Close?
Los fondos de inversión son vehículos que siguen una estrategia de inversión marcada por el equipo de gestor. Para seguir esa estrategia y poder implementarla de modo eficiente, es importante contar con un patrimonio mínimo en el fondo, pero también puede ser importante no superar un patrimonio máximo.
Es por ello que las gestoras tienen una potestad al crear un fondo de inversión: limitar el número de dinero que se puede seguir invirtiendo.
Digamos que existen algunos fondos cuyo proceso de inversión exige un volumen de patrimonio óptimo. De esta forma, cuando se ve sobrepasado, la gestora procede a un “cierre” del fondo.
Existen dos modalidades principales de cierre:
Diferencias entre Soft Close y Hard Close
Soft Close
El Soft Close es un cierre a los nuevos inversores. La intención es limitar el número de suscripciones, estando permitidas las aportaciones de los partícipes del fondo con ciertas limitaciones, sin estar permitida la entrada de nuevas cuentas.
En otras palabras:
- Quien ya es partícipe puede seguir invirtiendo.
- Quien no lo es, no puede abrir nuevas posiciones en el fondo.
La gestora busca así frenar el crecimiento, pero sin penalizar la fidelidad de sus inversores. Los límites dependen de cada entidad.
Hard Close
El Hard Close implica el bloqueo completo de suscripciones, tanto de inversores nuevos como existentes. Solo se permiten reembolsos, hasta que el fondo reduce su tamaño a un nivel operativo óptimo.
Este tipo de cierre suele ser temporal, aunque puede prolongarse mientras la gestora considere necesario proteger la estrategia.
¿Por qué un fondo decide cerrar las suscripciones?
El Hard Close implica el bloqueo completo de suscripciones, tanto de inversores nuevos como existentes. Solo se permiten reembolsos, hasta que el fondo reduce su tamaño a un nivel operativo óptimo.
Este tipo de cierre suele ser temporal, aunque puede prolongarse mientras la gestora considere necesario proteger la estrategia.
Veamos un ejemplo. Un fondo que invierte en microcaps, con capitalización inferior a los 100 millones de euros. Por motivos legales relativos a la diversificación del fondo, no podría invertir más del 10% del fondo en una misma compañía.
Imaginemos que el fondo capta 1000 millones. En este caso, se vería obligado a invertir en cientos de compañías para no superar los límites permitidos en cada una de ellas. Al final nos encontraríamos con una cartera compuesta por cientos de compañías con un peso mínimo.
¿Cómo puedo saber si mi fondo declara un Soft Close o Hard Close?
Muchos inversores conocen que su fondo ha tomado esta medida cuando intentan suscribir participaciones. Para evitar esto, hay varios mecanismos por los cuales la entidad gestora o el comercializador deben informar sobre la aplicación de esta medida:
- Si es un fondo domiciliado en España deben comunicarlo mediante hecho relevante a la CNMV.
- Si es un fondo internacional, además de publicar el comunicado en su web, también debe comunicarlo el comercializador del fondo a todos sus clientes que posean ese fondo a través de cuenta ómnibus.
En definitiva, las gestoras o comercializadoras de fondos suelen comunicarlo a los que ya son partícipes.
Sin embargo, se presenta un problema cuando la plataforma comercializadora no distingue entre inversores que son nuevos o no (debido a las
cuentas ómnibus). De cara a la gestora, el cliente es esta plataforma.
Por otra parte, cuando el fondo está integrado en una cartera también supone problemas. En este caso, el gestor patrimonial tiene que seleccionar otros fondos sustitutos para nuevos clientes. En muchas ocasiones se acaba excluyendo de la cartera al fondo que ha aplicado un cierre (bien sea mediante Soft Close o Hard Close); y puede que tenga un buen comportamiento.
Ejemplos de Soft Close y Hard Close
Existen varios ejemplos de Soft Close y Hard Close aplicados por gestoras a sus fondos de inversión. Anteriormente, hemos visto un par de casos.
Ejemplos de Soft Close
JP Morgan es una de las firmas que se ha visto obligada a tomar esta serie de medidas. Podemos observar los
fondos en los que ha aplicado un Soft Close en la imagen siguiente:
Fuente: JP Morgan Asset Management
Además, podemos encontrar un Hecho Relevante de la CNMV (con fecha 08 de noviembre de 2021) en el que el Consejo de administración del JP Morgan Funds – Europe Sustainable Equity Fund cierra las entradas en la clase S2 del fondo, admitiendo únicamente las suscripciones de quienes ya tienen participaciones. Un ejemplo de Soft Close.
En este vídeo corto, Gabriel Micheli (gestor senior del fondo) ofrece más información acerca de cómo este producto contribuye a hacer frente al impacto medioambiental:
Ejemplos de Hard Close
También podemos mencionar el ejemplo del
G FUND – Avenir Europe de
Groupama Asset Management, cuyo Hard Close se produjo el 2 de octubre de 2018. Este fondo de inversión
invierte en empresas de pequeña y mediana capitalización. Fue creado en 2014 para complementar la gama de fondos Gropuama Avenir.
Los cierres Soft Close y Hard Close son herramientas prudenciales que las gestoras utilizan para proteger al partícipe existente y la estrategia del fondo. Aunque pueden generar frustración entre nuevos inversores, son una señal positiva: indican control de riesgos y disciplina en la gestión del crecimiento.