Grifols ha cerrado 2025 con unos resultados sólidos y por encima de lo esperado en lo importante: ingresos de 7.524 millones de euros (+7 % a tipo constante, +9,1 % comparable), EBITDA ajustado de 1.825 millones (margen 24,3-25 %) y beneficio neto más que duplicado hasta 402 millones de euros (+156 %). El negocio Biopharma sigue tirando fuerte con las inmunoglobulinas y los avances en Egipto y Canadá, mientras el flujo de caja libre antes de M&A alcanzó los 468 millones, superando guidance. La ratio de apalancamiento bajó a 4,2x y la liquidez se mantiene cómoda.
Para 2026 la compañía guía EBITDA ajustado con crecimiento del 5-9 % a tipo constante y margen superior al 25 %, junto a un flujo de caja libre de 500-575 millones. Lo más relevante de las últimas semanas es la refinanciación completa de los vencimientos de 2027: el 1-2 de abril cerró con éxito un Term Loan B ampliado hasta 3.000 millones de euros con fuerte demanda institucional, quitando presión inmediata al balance.
Además, a finales de marzo anunció la preparación de una OPV minoritaria (alrededor del 25 %) de su negocio Biopharma en Estados Unidos, con una valoración estimada del activo cercana a los 15.000 millones. Si se materializa, podría captar unos 3.800 millones para reducir deuda de forma drástica sin perder el control, algo que el mercado lleva tiempo pidiendo.
Con la acción cotizando alrededor de los 9,20 euros tras la corrección post-resultados de febrero (por no dar guidance de ventas 2026), la valoración parece más razonable y con catalizadores claros por delante. Sigue siendo una historia de deuda elevada y ejecución, pero los pasos de desapalancamiento y refinanciación están yendo en la dirección correcta y el negocio core sigue demostrando fortaleza.