Novavax ha cerrado 2025 con un giro muy positivo y resultados que superan claramente las expectativas. Ingresos totales de 1.123 millones de dólares (+65 % interanual), con 147 millones solo en el cuarto trimestre (+67 %), impulsados por las ventas de Nuvaxovid y los acuerdos de licensing y suministro con Sanofi. Lo más relevante es el paso a beneficios: neto de 440 millones en el año completo y 18 millones en Q4, frente a pérdidas en 2024, gracias al fuerte control de costes (R&D y SG&A bajaron un 42 %).
Para 2026 la compañía ha elevado su guidance de revenue ajustada a entre 230 y 270 millones de dólares. La acción cotiza ahora en torno a los 8 dólares (capitalización aproximada de 1.300 millones), con un rebote moderado tras los resultados de febrero y una valoración que sigue siendo muy baja en múltiplos para una biotech que ya genera caja y beneficios.
El negocio se centra en la vacuna COVID protein-based (la única no-mRNA aprobada en EE.UU. para la temporada 2025-2026) y en seguir avanzando en partnerships que aportan ingresos recurrentes por milestones y royalties. El balance se ha fortalecido notablemente y la ejecución operativa está siendo sólida en un entorno donde la demanda de vacunas sigue siendo volátil pero con potencial en mercados clave.
Aunque el riesgo regulatorio y la dependencia de la temporada de vacunas siguen presentes, Novavax ha pasado de ser una historia de pérdidas crónicas a una compañía rentable y con guidance al alza. Para inversores que buscan small-cap biotech con catalizadores claros y descuento en valoración, la acción mantiene atractivo a estos niveles siempre que mantenga el momentum en los próximos trimestres.