Un gestor con calificación de cinco estrellas de Morningstar está encontrando oportunidades de ingresos y crecimiento en una combinación poco habitual: dividendos, balances sólidos y exposición a grandes megatendencias.
Se trata de Christopher Buchbinder, uno de los responsables del fondo de dividendos de Capital Group, cuya estrategia está destacando especialmente en un entorno de mercado exigente.
El enfoque del gestor es claro: prioriza compañías con grado de inversión, capacidad demostrada para generar caja y un historial consistente de pago de dividendos. Esta disciplina ha permitido al fondo comportarse mejor que el mercado en fases bajistas desde su lanzamiento en 2022, aunque Buchbinder reconoce que no es una estrategia diseñada para liderar en mercados claramente alcistas.
Una de las claves diferenciales de la cartera es su exposición a tecnología, un peso poco habitual en fondos de dividendo. Buchbinder considera que la inteligencia artificial es un ciclo de inversión estructural, no una moda pasajera. Dentro de este bloque, el fondo está posicionado en empresas ligadas a semiconductores y almacenamiento de memoria, donde anticipa una escasez persistente a medida que crece la demanda de centros de datos. Entre las posiciones destaca Applied Materials, proveedor clave de equipos para fabricantes de chips y memoria, que representa una de las apuestas para capturar este ciclo de inversión de varios años.
El gestor también ha incrementado exposición al sector energético, aunque sigue siendo una parte moderada de la cartera. La tesis combina dos factores: una industria que venía de generar ingresos por debajo de lo normal y un cambio en la dinámica de oferta y demanda provocado por el fuerte crecimiento energético de los centros de datos de IA. En este contexto, Buchbinder ve valor en compañías de servicios petroleros como Halliburton, que podría beneficiarse de un ciclo alcista prolongado en la actividad del sector. Además, destaca su colaboración en soluciones energéticas para infraestructuras vinculadas a la IA, lo que refuerza el atractivo a largo plazo de una acción que combina dividendo y carácter cíclico.
La salud es otro de los pilares estratégicos del fondo. Buchbinder ha aumentado posiciones en el segmento de tratamientos GLP-1, convencido de que se trata de una tendencia transformadora del sistema sanitario estadounidense. En este ámbito, la mayor apuesta del fondo es Eli Lilly, líder del mercado, con un pipeline que va más allá de la pérdida de peso y apunta a beneficios médicos de amplio alcance. El gestor considera que la adopción de estos tratamientos será sostenida durante años, independientemente del ruido competitivo a corto plazo.
Por último, el fondo mantiene una exposición relevante a industriales, especialmente en el ámbito aeroespacial comercial. Tras años de infra-inversión durante la pandemia, Buchbinder cree que el sector se adentra en un superciclo de varios años. Entre las posiciones destacan RTX y GE Aerospace, dos de los pocos actores capaces de fabricar motores y componentes críticos a escala global. A ello se suman compañías industriales tradicionales como Carrier Global, Union Pacific e Illinois Tool Works, que podrían beneficiarse de una reactivación gradual del ciclo industrial en Estados Unidos.
En conjunto, la estrategia del fondo combina ingresos recurrentes, prudencia financiera y exposición selectiva a grandes tendencias como la inteligencia artificial, la innovación médica y la recuperación industrial. Un enfoque que explica por qué este fondo destaca no solo por rentabilidad, sino por consistencia y control del riesgo en distintos escenarios de mercado.