- La cartera 13F de Berkshire Hathaway alcanza unos 274.000 millones de dólares, con cinco grandes posiciones (Apple, American Express, Bank of America, Coca-Cola y Chevron) que concentran cerca del 70% del total.
- Según detalla John Vincent a partir del 13F del cuarto trimestre, Berkshire refuerza posiciones en Chevron, Chubb y Domino’s Pizza, a la vez que recorta de forma relevante en Apple, Bank of America y Amazon.
- Buffett mantiene intactos sus “pilotes” de largo plazo en American Express y Coca-Cola, consolidando una estrategia que combina cobro de plusvalías en ganadoras históricas con acumulación en seguros, energía y consumo defensivo.
El último informe 13F de Berkshire Hathaway, analizado por John Vincent a partir de la documentación remitida al regulador estadounidense, confirma que Warren Buffett sigue apostando por una cartera muy concentrada, movimientos graduales y una visión claramente de largo plazo. El valor declarado de la cartera sube desde unos 267.000 hasta aproximadamente 274.000 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025, con un núcleo duro que apenas cambia y una serie de ajustes tácticos en posiciones de menor peso.
Los cinco grandes pilares de la cartera —Apple, American Express, Bank of America, Coca-Cola y Chevron— representan alrededor del 70% del total, una cifra que refleja la filosofía de “pocas ideas, pero muy convencido” que Buffett viene defendiendo desde hace décadas. El resto del portafolio se reparte entre unas cuarenta compañías, muchas de ellas con un peso muy reducido respecto al conjunto.
Compras: energía, seguros y consumo recurrente
Según el desglose comentado por Vincent, una de las líneas claras del trimestre es el refuerzo en negocios de energía, seguros y consumo estable. Berkshire vuelve a aumentar ligeramente su participación en Chevron, que ya supone más del 7% de la cartera, consolidando su papel como gran apuesta del conglomerado en el sector petrolero. También continúa la construcción de una posición relevante en Chubb, grupo asegurador en el que Berkshire ya controla en torno al 8,5% del capital y en el que ha ido comprando de forma sostenida en los últimos trimestres.
En el ámbito del consumo, destaca el incremento progresivo en Domino’s Pizza, donde Buffett y su equipo se acercan al 10% de la compañía aprovechando debilidades en la cotización. Se suman pequeños movimientos como el aumento marginal en Lamar Advertising y la entrada, todavía modesta, en The New York Times, una nueva posición que apenas representa un 0,13% del total pero que muestra interés por negocios de marca fuerte y consumo de contenidos.
La pauta de fondo es reconocible: reforzar compañías con ventajas competitivas claras, flujos de caja previsibles y capacidad de seguir creando valor en horizontes de muchos años, especialmente en seguros, energía integrada y consumo con alto grado de recurrencia.
Ventas: realización de plusvalías y ajuste en tecnológicas
En el lado vendedor, el informe muestra una continuación de la toma de beneficios en Apple, que sigue siendo la mayor posición de la cartera pese a los recortes. También se aprecia una reducción gradual en Bank of America, banco en el que Berkshire mantiene todavía una posición muy relevante tras años de acompañar la recuperación de la entidad desde niveles de precio muy inferiores a los actuales.
Otro movimiento significativo es la fuerte reducción en Amazon, donde se deshace alrededor de tres cuartas partes de la posición tras un fuerte recorrido al alza. También se observan ajustes en compañías como DaVita, Constellation Brands, Aon o Pool, en la mayoría de los casos con una lógica de gestión de riesgo, realización parcial de plusvalías o simple reequilibrio de pesos dentro de la cartera global.
Núcleo permanente y apuestas estratégicas
Más allá de los ajustes trimestrales, el análisis de Vincent recuerda que los grandes “pilotes” de largo plazo permanecen prácticamente inalterados. Las posiciones en American Express y Coca-Cola, con décadas en cartera y rentabilidades históricas enormes sobre el coste original, se consideran de carácter casi permanente. Lo mismo ocurre con otros nombres como Moody’s, Kraft Heinz o Occidental Petroleum, donde Berkshire ha construido participaciones estructurales y, en algunos casos, combinadas con instrumentos preferentes y warrants.
En conjunto, el 13F de cierre de 2025 muestra a un Buffett fiel a su estilo: concentración en pocas ideas de alta convicción, paciencia con los compuestos de largo plazo y una rotación muy gradual que busca optimizar el binomio rentabilidad-riesgo sin alterar los principios básicos de la casa.
Para el inversor que observa desde fuera, la lectura de estos movimientos trimestrales no es tanto una invitación a copiar la cartera, como una ventana a la manera en que Berkshire asigna capital: reforzando negocios de calidad cuando el mercado les da margen y reduciendo exposición donde las valoraciones comienzan a recoger buena parte de la historia.