Salida a bolsa,
Por otra parte, creo sinceramente que en la anterior junta extraordinaria actuaron asesorados —y quizá también presionados— por bancos de inversión especializados en salidas a bolsa, siguiendo un manual bastante reconocible: silencio críptico, aval a precio contable, inyección de liquidez y salida a bolsa.
Obviamente, la historia de Láminar no es la típica de una startup biotech. En este país todo el mundo se llena la boca diciendo que España debe invertir en innovación, pero luego pocos predican con el ejemplo. Al final, hemos sido los minoritarios quienes hemos ayudado a dar el empujón final, y creo que merecíamos algo más que una ampliación sin derecho de preferencia.
Ahora han corregido poco, pero ese poco es muy significativo de cara a una actuación más justa para todos. Saldrá lo que tenga que salir, pero en este punto hay poco que reprochar.