Investigaciones preliminares sugieren una vía para predecir y prevenir el cáncer de pulmón
Los científicos han identificado proteínas que podrían indicar un mayor riesgo de cáncer de pulmón, así como un fármaco que podría reducir la probabilidad de desarrollar un tumor.
Un equipo de más de 80 investigadores, provenientes de cuatro continentes, identificó un conjunto de proteínas en la sangre que predicen con precisión el cáncer de pulmón con más de cinco años de anticipación al diagnóstico. Los científicos también hallaron indicios preliminares de que un fármaco antiinflamatorio ya existente podría reducir significativamente el riesgo de cáncer de pulmón en personas con concentraciones elevadas de estas proteínas, las cuales vincularon con la inflamación.
Se necesita más investigación antes de que una prueba basada en estas proteínas pueda utilizarse en pacientes. Además, los científicos aún tendrían que realizar un ensayo aleatorizado para determinar si el fármaco previene el cáncer de pulmón. Sin embargo, expertos externos afirmaron que los hallazgos, publicados el jueves (4 de abril) en la revista Cell, representan un punto de partida prometedor hacia un objetivo de salud pública largamente anhelado.
Los autores podrían haber identificado un marcador biológico que “no solo predice el riesgo, sino también la probabilidad de beneficio de un fármaco determinado” para la prevención.
Bajo la dirección del Dr. Swanton, el Dr. Tej Pandya, estudiante de doctorado, y otros investigadores analizaron 48.000 muestras de sangre del Biobanco del Reino Unido y utilizaron aprendizaje automático para identificar 14 proteínas asociadas al desarrollo del cáncer de pulmón. Al considerar la presencia de estas proteínas y tener en cuenta la edad del paciente, su hábito de fumar y sus antecedentes de enfermedades pulmonares, los investigadores pudieron predecir quién desarrollaría cáncer de pulmón con mayor precisión que los mejores modelos de evaluación de riesgos actualmente en uso.
Comentario.
Esta noticia quizá sea de un triunfalismo exagerado. Hay que esperar para calibrar y valorar el alcance de esta novedad. Sin embargo hay que tener en cuenta que las biofarmaceuticas competidoras de Pharmamar son pioneras en sus respectivas especialidades y además desarrollan fármacos avanzados a la velocidad de la luz. Y por lo que parece, también hay que contar con la posible existencia de “biomarcadores” cuya detección permitirá predecir el riesgo de cáncer de pulmón, lo que implicará la disminución del número de pacientes oncológicos por CPCP. Ello indudablemente es una buena noticia que Pharmamar debería de saber asimilar y acotar. Las consecuencias de estos avances tan pioneros son realmente impredecibles. Son los inconvenientes de este tipo de negocios, si se les puede llamar así: La vida media de un fármaco oncológico es cada vez más corta porque puede verse superado por otro que aparentemente es mejor