Durante años, invertir en biotecnología exigía una dosis extra de paciencia. Los mercados castigaban la incertidumbre clínica, el consumo de caja y los retrasos regulatorios, mientras muchas compañías prometían beneficios que nunca terminaban de llegar. Ahora JPMorgan cree que algo está cambiando.
El mercado podría estar dejando atrás la fase en la que estas compañías eran valoradas casi exclusivamente por sus ensayos clínicos para entrar en otra donde pesan cada vez más los ingresos, los márgenes y la generación de caja.
"Vemos a un número creciente de biotecnológicas convirtiendo el éxito de sus plataformas en franquicias comerciales duraderas y rentables", señala Fye.
Con ese telón de fondo, JP Morgan destaca dos valores que considera especialmente atractivos tras sus recientes correcciones bursátiles. Así, cree que su potencial es "explosivo".
ALNYLAM: LA APUESTA POR EL SILENCIAMIENTO GENÉTICO
La primera recomendación es Alnylam Pharma, considerada una de las pioneras en terapias basadas en interferencia de ARN (RNAi), una tecnología diseñada para silenciar genes causantes de enfermedades. La compañía cuenta actualmente con cuatro medicamentos comercializados directamente en Estados Unidos y dos productos adicionales desarrollados junto a socios como Sanofi y Novartis.
Comentario.
Creo que Sylentis está desarrollando su actividad en este campo del silenciamiento genético (que me corrija Marketinverter si no es así). No creo que el potencial de Sylentis sea “explosivo”, pero le tendrían que dar más “aire” a su actividad, de la que nada conocemos. De la misma manera que Alnylam Pharma ha impulsado la progresión de sus fármacos asociándose con dos grandes del sector, Pharmamar debería de hacer lo mismo con Sylentis, si es verdad que esta tecnología del silenciamiento de genes puede dar lugar a franquicias comerciales y a un potencial de ingresos relevantes. Aunque Pharmamar podría llegar tarde a pesar de que Sylentis lleva 20 años avanzando (supuestamente) en estos temas. Seguro que los de Alnylam llevan investigando un período de tiempo mucho menor y ya tienen cuatro medicamentos comercializados.
Además Pharmamar debería de tomar nota de lo que dice JP Morgan: Ya no vale decir que “tengo un pipeline de ensayos muy prometedores”. Hay que acelerar el proceso, quemar etapas más rápidamente para convertir el éxito de la investigación en un negocio rentable. Si todo es muy prometedor pero los beneficios nunca terminan de llegar, al menos los de JP Morgan no apostarán por ese relato y mucho me temo que un gran número de inversores (siguiendo los criterios de la entidad líder del sector), tampoco.
A ver si aprenden la lección los directivos de Pharmamar, pero lo dudo porque no están presionados por nadie, ni por el Consejo de Administración, ni por los accionistas, ni por los bancos (no tiene deudas relevantes).