#15057
Re: Análisis de Pharmamar (PHM), antigua Zeltia
Sylentis: Silenciamiento génico e informativo
Gracias por tu post.
Ignoraba que Alnylam hubiese licenciado “algo” a Sylentis. Y es que este contrato se firmó hace ya 15 años. El acuerdo debió de materializarse con un pago inicial (front end) de Sylentis a Alnylam y no debió de ir mucho más allá la licencia. Que se sepa posteriormente Sylentis ni realizó ningún pago por hitos ni por royalties, por lo que Sousa no logró dar con ningún fármaco que se pudiera haber descubierto gracias a esta alianza. Hicieron bien los de Alnylam en condicionar la licencia a su no-exclusividad. Seguramente que debieron intuir que Sylentis, en 2011, ni tenía ni medios ni expertos para desarrollar este tipo de medicamentos.
Gracias por tu post.
Ignoraba que Alnylam hubiese licenciado “algo” a Sylentis. Y es que este contrato se firmó hace ya 15 años. El acuerdo debió de materializarse con un pago inicial (front end) de Sylentis a Alnylam y no debió de ir mucho más allá la licencia. Que se sepa posteriormente Sylentis ni realizó ningún pago por hitos ni por royalties, por lo que Sousa no logró dar con ningún fármaco que se pudiera haber descubierto gracias a esta alianza. Hicieron bien los de Alnylam en condicionar la licencia a su no-exclusividad. Seguramente que debieron intuir que Sylentis, en 2011, ni tenía ni medios ni expertos para desarrollar este tipo de medicamentos.
Alnylam es una biotecnológica fundada en 2002 con el objetivo de comercializar fármacos basados en el RNA de interferencia. Después de 24 años tiene cuatro medicamentos en el mercado y otros dos que lo van a estar próximamente.
Sylentis se fundó en 2006 con el mismo objetivo que Alnylam. Después de 20 años, esta filial de Pharmamar no está comercializando ningún fármaco ni se espera que lo haga a corto plazo. La diferencia con Alnylam es sustancial.
En cuanto a los dos grandes consorcios estratégicos de ARN que tú citas, lo veo muy bien, pero son investigaciones sobre plataformas industriales para la fabricación de fármacos basados en RNA. A favor de estas investigaciones, o a raiz de ellas, gran parte del esfuerzo de Sylentis ha estado dirigido a la construcción de una planta de producción a gran escala de oligonucleótidos en Getafe, (obviamente más grande que la de Tres Cantos) de la que tampoco se sabe cuándo empezará a producir, a qué nivel y en su caso los posibles clientes, teniendo en cuenta, además, que hay mucha competencia en el sector. Los principales centros de fabricación de oligonucleótidos están en EEUU y Alemania. También en el Sudeste Asiatico (Singapur).
En cuanto a otros productos distintos de los oligonucleótidos, si les preguntas dirán que tienen muchos ensayos en etapas de investigación e incluso en fase preclínica para gran variedad de afecciones de la vista: alergias oculares, retinosis pigmentarias, etc., pero que se sepa Sylentis solo tiene en fase 2 de ensayo un colirio denominado SYL1801. Las pruebas se estaban (o se están, vete a saber) desarrollando en cuatro países europeos. En teoría el SYL1801 debería de sustituir a las inyecciones intravítreas para enfermedades maculares y de la retina. Llevan ya muchos años con ello y se desconoce cuál es su situación actual. En las Presentaciones Corporativas ni se cita como “Acontecimiento Clave”.
¿Fabrica de Getafe?. ¿Colirio SYS1801?. El horizonte operacional y productivo de Sylentis está “algo” difuso. No se nos informa ni de su realidad ni de sus perspectivas. Sólo hay que comparar como está Alnylam y como está Sylentis. Y es que fijarse objetivos demasiado ambiciosos en un entorno tan competitivo si no se cuenta ni con los medios necesarios ni con algunas alianzas catalizadoras, el panorama puede ser frustrante sobre todo para los accionistas más inquietos.
A tu modo de ver… ¿Sylentis tiene futuro a nivel económico?. La pregunta la hago extensiva al foro. Veo que Laroca777 adelantándose a mi pregunta ya ha contestado. Este forero difiere mucho en el tiempo unos hipotéticos éxitos de Sylentis sin precisar cuales van a ser. Aunque es optimista, porque espera estar vivo para contarlo. El problema es que la competencia es implacable y no perdona.