Tal y como yo lo veo es que cada vez nos conformamos con menos. Por ejemplo, en vivivienda si uno no se puede permitir un piso se compra una habitación o un piso que hace años sería unha habitación dentro de un piso. Quien lo compra dice que no necesita más para él y su pareja, pero ¿Y si tienen hijos? Aunque hijos cada vez ya se tienen menos. En su lugar se compra o adopta un perro o un gato.
Ya he comentado más veces que para mí hemos tocad un techo en cuanto a calidad de vida. Nuestros padres en su infancia vivían en un espacio pequeño y comían lo que podían. Tuvieron hijos e intentaron darnos lo que ellos no han podido tener. Ahora volvemos a ir para atrás en cuanto a vivir en espacios reducidos y para disfrutar de placeres que hace años no eran caros ahora tenemos que bajar el nivel.