Ellos sostienen que la demanda de combustibles fósiles no está disminuyendo, mientras que la inversión en exploración y extracción ha sido relativamente baja en los últimos años, en contraste con el fuerte impulso a las renovables. A partir de ahí, ven recorrido en la industria auxiliar del sector.
Tiene cierta lógica, y además el fondo no ha mostrado una sensibilidad excesiva en días de fuertes subidas o caídas de las compañías extractoras.
En cualquier caso, lo tomo con cautela. Hay que ser conscientes de que no van a desvelar demasiado sobre la cartera (lo cual es razonable y acertado a mi entender), así que lo que podamos comentar aquí no dejan de ser, en el fondo, corrillos.