Cuando hace casi once meses anuncié de forma rimbombante mi proyecto de crear un nuevo portal inmobiliario no imaginaba que la cosa se iba a alargar tanto, ni que en vez de parir el dragón que tenía pensado, lo que iba a dar a luz sería una web de carácter profesional en la que facilitaría algunas herramientas a los inversores, unas cuantas noticias sobre la actualidad inmobiliaria y una sección de consultoría en la que ofrecer mis servicios profesionales.
¿Y por qué no he incluido finalmente la sección "Ofertas pegajosas", que en mi cabeza también se llamaba "Ofertas calentorras" y que en el proyecto se iba a llamar "Ofertas Hot"?
Pues para resumirlo de manera muy sencilla, no he querido desarrollar esa sección porque he llegado a la conclusión de que me iba a suponer más una fuente de problemas que de satisfacciones. Por un lado no quería cobrar por el servicio, mi beneficio se iba a reducir al aumento de los clicks, con la consiguiente mejora de la visibilidad en Google. Por otro lado no sabía cómo impedir la entrada de anunciantes que desvirtuaran la filosofía del proyecto a base de anunciar sus propiedades a precios exorbitantes o de estafar a los inversores. Impedir eso suponía tener que fiscalizar todos los anuncios uno a uno y, además, cabrear a mucha gente. Y, finalmente, supe entrever que los conflictos potenciales podrían poner fin a la pacífica existencia de la que gozo, lejos de demandas judiciales y con un buen montón de tiempo libre para la práctica de mis deportes favoritos (mi próximo reto es cruzar el charco en velero).
En cualquier caso, la web que he creado, Subastanomics, está más que bien, aunque quede feo que yo lo diga. Si acaso no me acaba de convencer el logo con la nube de términos. Era una imagen muy novedosa cuando la compré en el pasado otoño, pero lamentáblemente durante estos meses ha sido utilizada hasta en la sopa, de manera que tengo la intención de cambiarla en la próxima oportunidad. Acepto sugerencias.
Esta es su url: www.subastanomics.com
A falta de una verdadera Home, que llegará más adelante, al pinchar en la url llegamos directamente a la sección de noticias inmobiliarias, en cuyo timeline solo aparecerán aquellas, relacionadas con el negocio, que me hayan parecido interesantes. No están todas las que son, pero sí son todas las que están.
En la sección de recursos inmobiliarios encontraréis aquellos que Internet pone a nuestra disposición para que gran parte del negocio inmobiliario lo podamos hacer en casa con las pantuflas puestas. Son los que yo mismo uso, pero por ahora solo he puesto las web imprescindibles. Si tenéis alguna sugerencia no dudéis en aportarla y la añadiré.
También hay un blog en el que voy a publicar contenido original (no será una mera copia de este que estás leyendo ahora mismo) y relevante en torno al negocio de las subastas judiciales. Aunque quiero dejar claro desde el principio que mi blog principal continúa siendo éste de Rankia, donde siempre me han tratado estupendamente y sin cuya oferta de publicar con ellos nunca habría podido ni soñar con llegar donde he llegado, ni a tener la cantidad de lectores que tengo. Todas mis iniciativas las seguiré anunciando en este blog.
De qué va a ir el nuevo blog, lo explico aquí: ¿Otro blog de subastas judiciales?
Por cierto, que como el blog está empezando y voy a necesitar aumentar su visibilidad, os animo a todos a leer los cuatro post publicados hasta ahora y a hacer un buen montón de comentarios, además de darles muchos votos en Facebook, Twitter, Google+ y Pinterest. ¡¡Eso sería estupendo!!
Aunque os advierto de antemano que disfrutar del post titulado "Cómo leer e interpretar el art. 670 de la L.E.C. y no morir en el intento" os va a resultar imposible a menos que os suscribáis a mi newsletter semanal. Haciéndolo se os facilitará la contraseña que os dará el acceso. Solo deciros que es el artículo decisivo en cuanto a ese asunto. Le he dedicado un buen montón de horas a su redacción y he consensuado el contenido con Francisco Calvo, de manera que considero que las conclusiones son definitivas. Además, solo nos hemos reservado algún secretillo.
Si os suscribís a la newsletter, prometo no daros la lata. Simplemente os mantendré informados semanalmente de los post publicados en ambos blogs, el de Rankia y el de Subastanomics y quizá de vez en cuando os facilite alguna info relevante acerca de chollos inmobiliarios o de inminentes subastas de vuestro interés. Ni siquiera necesito vuestros nombres reales, me basta con un nick, mote o apodo y una dirección de correo, la cual protegeré de terceros como si fuera un tesoro.
Y llegamos a la principal novedad: Los que lleváis meses o años reclamando que dedique más tiempo a vuestras cuitas, que me ponga al teléfono o me reúna con vosotros para conocer vuestros problemas, ahora lo vais a tener fácil contratando, previo pago, cualquiera de las consultorías que he preparado, la principal de las cuales es la posibilidad de mantener una videoconferencia por Skype o Hangout sin límite de tiempo.
Naturalmente, jejeje, estas consultorías no van a ser lowcost precisamente. Al contrario, acepto dedicar lo mejor de mi tiempo a asesorar a quien lo necesite, pero solo a cambio de unos honorarios a la altura del servicio prestado, teniendo en cuenta que la experiencia y los conocimientos sobre este negocio no están al alcance de cualquiera.
Durante los últimos años he atendido en mi correo a todos los que me han consultado, dedicándole unos minutillos a cada uno, apenas lo suficiente para responder en dos o tres párrafos. Eso lo voy a seguir haciendo de una manera altruista. Sin embargo hasta ahora siempre he rechazado las conversaciones telefónicas o las reuniones en persona. Esa es la novedad, que no solo ya no me voy a negar sino que yo mismo empiezo a ofrecer ese servicio.
Y hasta aquí el pequeño resumen que tenía pensado haceros acerca de la nueva web. Os animo a todos a visitarla y a que después me contéis en los comentarios qué os ha parecido. Y por Dios, no me echéis en cara el ánimo de lucro, que por supuesto que lo tengo, como cualquiera con dos dedos de frente.