Porque el mercado lo que premia es que Trump no va a estar tan tarado de bombardear instalaciones eléctricas, a menos que todo empeore mucho. Que sea verdad o no la excusa, es lo de menos. Trump no iba a decir nunca “me lo he pensado mejor y no lo voy a hacer”. Necesitaba un pretexto, y si no era real, se lo tenía que inventar.