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Los aranceles de Trump y sus efectos sobre las empresas exportadoras españolas

                                              FERNANDO ESTEVE MORA

La verdad es que me es difícil dar crédito a lo que oigo y lo que leo en los medios a la hora de interpretar el famoso "día de la liberación" de Donald Trump. Y, concretamente, sus efectos sobre las empresas españolas, o mejor dicho, radicadas en España, que no es lo mismo. Una vez más se (me) demuestra lo mismo, y es que si uno no tiene un buen "modelo", una buena teoría, en la cabeza le es imposible decir nada sensato sobre nada. O sea, una vez más se demuestra frente a tantísimo "realista"  lo que ya había dicho Chesterton, que es que no hay nadie más práctico que un buen teórico, pues sin una teoría la realidad es inentendible.

Pues bien, la "teoría" que informa las opiniones acerca de los efectos de la política arancelaria de Trump es el modelo tradicional de la competencia perfecta. En ese modelo, un arancel sobre la parte de la oferta en el mercado de un bien que proviene del exterior ( o sea, un impuesto sobre las importaciones) se traduce en el ascenso del  precio de venta  (a menos que la oferta sea totalmente inelástica, o sea, que no varía), por lo que las ventas de las empresas extranjeras en ese mercado disminuyen, a la vez que el precio que realmente perciben esas empresas extranjeras por esas menores  ventas en ese mercado también se reduce, ya que el arancel -como todo impuesto indirecto- establece una brecha entre el precio que pagan los compradores/consumidores y el precio que perciben los productores/vendedores.

En consecuencia, y como repite hoy tododiós, los aranceles que siguiendo  una increíblemente delirante fórmula pseudomatemáticoeconómica ha puesto Trump sobre las empresas "españolas" (y no sólo sobre ellas, obviamente) que venden parte de su producción en yanquilandia es que, vía el aumento de los precios de venta de sus productos en USA que ello supone va asociado la caída en la demanda que los yanquis hagan de esos productos que las empresas "españolas" les venden, por lo que , en consecuencia estas se verán obligadas a producir menos, lo que las obligará a despedir trabajadores aquí en España. Adicionalmente, como los ingresos que estas empresas sacarán de sus ventas en los mercados norteamericanos caerán, caerán obligadamente por ello también sus beneficios, y por ende sus inversiones.

Ahora bien, todos esos  efectos  ocurrirían  obligadamente si y sólo si las empresas españolas que venden en USA lo hiciesen en unos mercados perfectamente competitivos. Y no es que esto sea mucho suponer, sino que es muy poco realista. Es decir, que las consecuencias que se dice se derivan  del "día de la liberación" trumpiano no están ni mucho menos tan claras y evidentes como se está diciendo  pues se fundan en una teoría incorrecta, no por ser una teoría mala o deficientemente construida, sino por ser una mala teoría  por no aplicarse a la realidad.

No, las empresas "españolas" que venden en USA no operan en mercados de competencia perfecta, sino en mercados no perfectamente competitivos, en mayor o menor grado Y no, no es que tengan la suerte de ser monopolios, sino que en USA los mercados tampoco son de competencia perfecta como no lo son en ninguna parte del mundo. Y, claro está, lo que sucede en los mercados que no son perfectamente competitivos no es lo mismo que los que sucedería en unos mercados perfectamente competitivos.

Concretamente, el hecho de que las empresas "españolas" operen (allí también) en unos mercados imperfectamente competitivos se traduce en que tienen un cierto poder para fijar precios. Y ello les permite fijar precios poniendo unos márgenes sobre sus costes medios o unitarios (en los que están incluidos una rentabilidad normal sobre el capital, es decir un beneficio normal por cada unidad de producto que venden) , márgenes que dependen de su relativo poder monopolístico, márgenes sobre precios que les han permitido  obtener unos pingües beneficios extraordinarios. Pues bien, con sus nuevos aranceles, lo que la Administración Trump pretende (entre otros objetivos, y muy fundamentalmente el de relocalizar las industrias en su territorio, como he comentado en posts precedentes), y creo que va a conseguir, es quedarse con parte de esos beneficios. 

Un ejemplo. Hace un par de días oí a una empresaria del vino que decía en televisión, sin el menor rubor, que "no tenían problemas en asumir aranceles si estos estaban por debajo del 20%". Lo que esto quiere decir  es que,  aunque les pusieran unos aranceles de esa magnitud, no subirían sus precios para evitar perder cuota de mercado en USA, lo que implica que seguirían obteniendo beneficios, aunque eso sí, menores o mucho menores pues aunque siguieran vendiendo lo mismo y al mismo precio, parte de los  ingresos ahora irían a las arcas de la  Hacienda USA. Eso es lo que la administración USA espera que suceda, que las empresas que les venden asuman o interioricen los aranceles como gastos sin subir sus precios lo que lo harán en la medida en que esos nuevos gastos que les supondría asumir los aranceles  sean inferiores al valor de estar posicionadas en el mercado norteamericano.

¿Es esto generalizable? No lo sé. No tengo los datos necesarios para sustentar la hipótesis que acabo de decir con cierto grado de certidumbre. Y, por supuesto, cada caso será distinto. Habrá empresas que les será absolutamente inviable asumir los aranceles y habrán de subir precios y perder cuota de mercado, habrá empresas que seguirán "como si nada" asumiendo los nuevos gastos y buscando a quien endilgárselos/trasladarlos, quizás aquí en España en forma de salarios por hora de trabajo más bajos. Habrá que esperar a ver qué pasa en los próximos meses. Pero lo que sí que es cierto es que las previsiones que hoy han invadido los medios de comunicación se derivan de un modelo teórico concreto, el del mercado de  competencia perfecta,  cuya relevancia práctica o empírica es, para mí, totalmente cuestionable.

En suma, que si no pasan otras cosas relevantes (como por ejemplo una depreciación fuerte del dólar), y si las empresas españolas antes estaban operando en USA con unos sustanciosos márgenes de beneficio,  los aranceles de Trump  se traducirían en unos  beneficios menores de esas empresas (y no tanto en la caída de sus niveles de producción y empleo) 

¿Beneficios menores? Pero...¡qué tonterías estoy diciendo! No habían pasado ni 12 horas cuando ya había salido a la palestra nuestro comunista y bolivariano presidente, don Pedro Sánchez, para garantizarles a las empresas que pudieran tener miedo de dejar de tener los altos beneficios que antes obtenían en EE.UU.,  que para eso están los socialistas, para darles ese dinero que Trump les habría hecho perder en forma de ayudas públicas pagadas por los impuestos que pagan los ciudadanos españoles, y sobre todo, por los que los pagan fundamentalmente, o sea, los trabajadores. Y es que, como es de sobra conocido, la incidencia de los impuestos/aranceles, o sea, quién al final los acaba pagando está sujeta a la capacidad de trasladar esos impuesto a otros, con lo que al final los auténticos  paganos son  siempre los más débiles aquellos que no tienen forma de "escurrir el bulto", de trasladar o pasar esa "carga" fiscal a otros...que me temo son siempre los mismos.
 
De nuevo, lo mismo. Lo mismo mismito que con la defensa ante la amenaza rusa, la reconstrucción de Ucrania, el cambio climático, etc., etc. Está más que claro que hay quienes han nacido para pagar. C'est la vie.
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  1. #2
    04/04/25 17:27
    Muy buenos sus artículos, que son clases de gran interés. Además aclaran cualquier duda al respecto. Muchas gracias Fernando. 
    Un cordial saludo 

  2. #1
    04/04/25 09:31
    Bien, pero sin haber leído las condiciones de las ayudas que propone el gobierno, no podemos colegir que se destinarán al mantenimiento de los márgenes de beneficio. Cabe la posibilidad de que palíen los daños a los trabajadores, producto de las pérdidas cuantificadas de las ventas y que incidan en la viabilidad de la empresa, y así evitar los cierres.  Es la opinión de un inexperto en todo caso.